La máquina del tiempo vaticana: El Cronovisor.

Antes que nada, gracias a mi amigo @GBerod, que me da muchas ganas de volver a escribir en el blog cuando me llevo un tiempo sin hacerlo. Va por tí compañero.

La entrada que voy a publicar hoy es una de esas cosas que, los que hayáis leído por mis dominios, sabréis que es lo típico que me gusta escribir por aquí. Una de esas cosas extrañas, que te dejan pensando un rato... o al menos, como eso es lo que me ha pasado a mí cuando lo he descubierto, he decidido ponerlo aquí para que ustedes sintáis lo mismo. Adelante.

Hoy os hablo de un artefacto, cuya existencia es muy discutida. Se trata del CRONOVISOR VATICANO. 



Los más suspicaces habrán descubierto que etímológicamente esa palabra significa algo así como VISOR DEL TIEMPO. Pues bien, no puede ser una descripción más acertada. 

Pero comencemos por el principio...

El creador de este artefacto fue el Padre Ernetti. En los años 50, junto con un grupo de científicos, y financiado por el Vaticano, se dispuso a la creación de una máquina que, según él, permitiría recuperar acontecimientos pasados, y no sólo eso, sino que éstos podrían ser vistos y oídos a través de dicha máquina. 

Todo el mundo pensaría que es imposible, pero su teoría era algo así como lo siguiente:

Si la energía sólo se transforma, ni se crea ni se destruye, y los sonidos y movimientos de los cuerpos son energía en sí, esa energía nunca llega a desvanecerse. De ese modo, si la energía siempre se mantiene ahí, podría crear un artefacto que la captase (de manera parecida a la captación de psicofonías) y, de ese modo, poder revivir cualquier acontecimiento de la historia.

Disculpadme todos aquélloscientíficos que vean esta teoría una soberana estupidez. Será que soy de letras, pero está currada...

Supuesto plano del Cronovisor.
El caso es que la cosa no acabó ahí, ni muchísimo menos. El Padre Ernetti, al crear su Cronovisor, un par de décadas más tarde, llegó a decir que había logrado captar imágenes del pasado, entre las que destacaba a Napoleón en Waterloo, discursos históricos de Mussolini, la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra y, lo más impactante y controvertido a mi parecer, escenas de la vida de Jesús de Nazaret.



Imaginad. Un sacerdote afirmando que tiene fotografías de Jesucristo. Pues bueno, la gracia de todo este tema es que el señor, avalando su veracidad, publicó algunas de estas imágenes:


Supuestos mamuts asistiendo a la creación de las pirámides faraónicas (¿anacronía?)
Jesucristo con algunos apóstoles.
Jesús de Nazaret en la crucifixión.

Entiendo que las imágenes parecen tomadas por un niño de tres años y retocadas con un par de filtros de Instagram, pero el caso es que no hay más por Internet. 

La última de las que he puesto es la foto que más críticas y detractores ha suscitado, debido a que se demostró que es muy probable que dicha instantánea pertenezca a una estatua de una Iglesia de Italia, con la diferencia de que está rotada hacia la izquierda. Ahora sí que el Cronovisor pierde credibilidad ¿no? Pues a mi parecer hay un pequeño detalle que le da ese "nosequé" que me ha impulsado a escribirlo aquí, y es el siguiente:

Resulta que en 1988, el Vaticano emitió un decreto según el cual "serían excomulgados todos aquellos que capten o divulguen con cualquier instrumento técnico acontecimientos pasados". 

¿Realmente es necesaria esa "advertencia" ante algo que no ha existido? No sé, el caso es que se dice que el Cronovisor está actualmente bajo custodia del Vaticano, ya que el Papa Pío XII decretó su secretismo debido a que un artefacto así cambiaría la Humanidad de una manera horrible, alterando incluso nuestro propio concepto de libertad.

En fin, espero que os haya gustado y que, aunque parezca una patraña y yo parezca un conspiranoico, le guardéis un poco de recelo, al menos.

Un saludo, 

EduPE.