5 animales extinguidos que probablemente no conocías.

Creo que con entradas como "las palomas fotográficas", "los perros-bomba" y "el doberman y su origen como recaudador" ha quedado claro que me gustan mucho los animales.

En ésta, voy a presentaros un top de 5 animales extinguidos que probablemente no conocías. No encontrarás ni al tigre de Tasmania ni al Dodo, que son bastante más "famosos", pero te aseguro que más de uno son bastante impresionantes.



Allá vamos.


5. Pingüino Gigante. 

También conocida como Alca Gigante, era un ave no voladora, pero una excelente nadadora y buceadora. Un ejemplar adulto medía sobre 1 metro y pesaba 5 kilos. Tenían el plumaje como los pingüinos actuales, y dos manchas blancas decoraban ambos lados de su cabeza.
Los pescadores la conocían como "ave lanza", debido a los fornido de su pico, que también era negro y lo usaban como arpón para pescar.
Su carne y, sobre todo sus huevos constituyeron un manjar exquisito entre los pescadores que, durante sus largos viajes, se aprovisionaban de ellos.
En 1800, el Alca Gigante se habían extinguido en NorteAmérica, quedando en Islandia los únicos ejemplares.
Fue una especie sin mucha suerte, pues ha sufrido desde los azotes de la naturaleza, en un terremoto que destrozó su isla predilecta, hasta el azote humano, más peligroso aún.



En 1840, los marineros que iban en su buscan por aguas islandesas informaron de su desaparición. La última pareja avistada (y posteriormente asesinada por su valor económico) fue en 1844. Desde entonces no se ha vuelto a ver otro ejemplar vivo.


4. Quagga.

Con este nombre tan raro, hay que decir que también era un bicho rarete, pero bonito a mi juicio. El quagga era una subespecie de cebra, con rayas solamente en la cara y cuello, dejando paso en el lomo y los cuartos traseros a un curioso pelaje rojizo y liso.
Vivieron en Sudáfrica, y en la zona media y meridional de el Estado de Orange.
Una curiosidad de su nombre es que "Quagga" hace referencia al sonido que hace el propio animal. Es decir, su nombre es una representación de su característico ruido.
Como todos los animales bonitos, fueron víctimas de cacerías por sus pieles y carne, sobre todo por los colonos holandeses.
En 1870, el quagga se extinguió en Sudáfrica. En 1872 murió el último especímen del zoo de Londres y en 1875 el de Berlín
El último quagga vivo tampoco estaba en cautividad, sino que murió en el zoo de Ámsterdam, en 1883.
 

De todos modos, al Quagga le queda una gota de esperanza de "resucitar", y es que su ADN fue extraído y ampliamente investigado, habiendo desde 1987 un proyecto (el Proyecto Quagga) centrado en esa labor.

 
3. Sapo dorado.

El sapo dorado era, como su propio nombre indica, un sapo de color dorado. Vivió en una pequeña región de gran altitud en Costa Rica, y desde 1989 no se ha vuelto a ver un ejemplar vivo. Por una vez puedo decir sin miedo que este anfibio no se ha extinguido por la culpa (directa) del ser humano, pues factores como el cambio climático (que no deja de ser culpa nuestra) es el principal factor al que se le echan las culpas de la pérdida de este vistoso animal.
No se sabe mucho de su comportamiento, pues fueron descubiertos en 1966, así que no ha dado mucho tiempo a estudiarlos a fondo.

 
Una nota curiosa es que se cree que vivían bajo tierra, debido a que no se les veía la mayor parte del año.


2. Águila de Haast.

Este águila vivió en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Lo que más llama la atención de este animal es su tamaño, pues con 9-15 kilos y una envergadura con las alas abiertas de 3 metros (que en relidad son algo cortas para su robusto cuertpo), es el ave rapaz más grande jamás catalogada. 
En este caso, aunque se extinguieran en el año 1400 d.C., también tenemos los humanos parte de culpa en su desaparición, pues la caza de las moas, su principal presa, por parte de los maoríes, hizo que esta impetuosa reina de las aves se quedara sin qué comer.
Para hacernos una idea de su potencial, atacaban con una fuerza descomunal, siendo ésta comparable al golpe propinado por un bloque de cemento que cae desde un edificio de 8 pisos.

 
Águila de Haast y Moa.


1. Moa.

He de decir que el Moa es el que más me ha llamado la atención de estos 5 animales. Y hasta que no he escrito sobre el Águila de Haast no he sabido que fue la su extinción la causa de extinción (válgame la recundancia) de ésta.
Con 250 kilos de peso y 3 metros de altura, eran parecidas a avestruces, pero de mayor tamaño.
Su desaparición se debe a la caza indiscriminada llevada a cabo por los maoríes, que repito, acabó con los Moas y con su principal depredador, el Águila de Haast.
Tenían una madurez muy tardía, pues hasta los 10 años no se consideraban adultos. Esta lentitud sumada a la velocidad de los maoríes en su caza, ayudó a su desaparición.

Recreación.

Nada más, espero que ahora conozcas a 5 animales que antes no conocías. Esta entrada, además, sirve para mostrar que en todos los casos, directa o indirectamente, el ser humano ha tenido relación con su extinción.
 

Un saludo,



EduPE.