Las naumaquias, batallas navales como espectáculo romano.

Cuando se habla del Imperio Romano, una de las cosas que te vienen a la cabeza sin lugar a dudas son los combates entre gladiadores (y si has leído este blog antes, también el homo sacer). Pero no estoy aquí para hablar de esas luchas-espectáculo entre esclavos que se jugaban su libertad, sino para explicaros una performance de la época que me ha dejado impresionado; las naumaquias, o recreación de batallas navales.


Si te interesa, adelante.

Cierto es que a los romanos les encantaba el espectáculo. En los anfiteatros, se llevaban a cabo peleas entre animales, entre hombres y animales, e incluso entre pequeños ejércitos, además de las míticas intervenciones de gladiadores. No se les puede echar la culpa de buscar el morbo de esa manera, pero el caso es que todos estos enfrentamientos quedan reducidos a la nada cuando se habla de las naumaquias.

El término naumaquia viene de una palabra griega de significa "batalla naval" y, como podréis imaginar, daban nombre a una actividad inhumana y brutal que, eso sí, haría las delicias de todo su público, sediento de sangre.
En las naumaquias se "echaban a pelear" a ejércitos de hombres montados en barcos que, con sus correspondientes remeros, terminaban reducidos a escombros y cadáveres, si resultaban vencidos.

Fue Julio César, para celebrar sus victorias en el campo de batalla, quien ideó estas representaciones. Después de haber mandado a construir una piscina cerca del río Tíber, celebró en Roma, en el año 46 a.C., una naumaquia de la que formaron parte dos millares de soldados, y el doble de remeros, muchos de ellos escogidos de entre prisioneros de guerra.
Claudio, en el 52 d.C., llevó a cabo otra naumaquia de extensión similar para inaugurar las obras de drenaje de cierto lago. 

Como podréis imaginar, la celebración de una función asi costaba una desorbitada cantidad de dinero, por lo que solían dejarse para eventos del emperador o momentos de análoga importancia histórica.

Estas naumaquias eran sumamente sangrientas porque, además de la cantidad de hombres que tomaban las armas en ellas, los perdedores eran condenados a muerte desde antes de empezar. Se sabe que, en luchas de gladiadores, por ejemplo, era el propio emperador quien, en última instancia, quien decidía el porvenir del vencido, pero el territorio en el que se llevaban a cabo las naumaquias (extensas piscinas), significaban la inminente muerte de los derrotados.


Dichas piscinas eran grandes, pero no lo suficiente como para que los navíos pudieran maniobrar a su antojo por sus aguas. Razón de más para que la única escapatoria fuese luchar.


Una de las cosas que más me ha impresionado es que se dice que en el propio Coliseo Romano se pudieron llevar a cabo naumaquias con la supuesta inundación de la arena utilizando una red de agua subterránea. De todos modos, aunque existen grabados y dibujos antiguos de dichos espectáculos, actualmente no existe unanimidad al respecto de esta teoría.

 Por último, estos espectáculos albergan un secreto que no es muy conocido. Son el origen de la frase:

"Morituri te salutant" (Los que van a morir te saludan).

La creencia popular (en la que me yo mismo me incluía), dicta que esta era la frase que los gladiadores usaban como saludo al emperador. Pero no es así; la verdad es que eran los naumachiarii (los participantes en las naumaquias), los que usaban  dichas palabras.  
Y tiene sentido, ya que, si perdían, iban a morir sí o sí. (No como el caso de los gladiadores).

Espero que hayáis aprendido algo nuevo,

Un saludo,


EduPE.