Futilidad, la novela que predijo el hundimiento del Titanic.

Hace bastante más de lo que me gustaría que no me paso por aquí. Siempre lo tengo presente, pero es cierto que no soy una persona constante, sino todo lo contrario. Y no estoy orgulloso de ello.

Es por eso que vengo con ganas de desempolvar mi parcela virtual con una entrada que os recordará a aquella en la que hablaba de la curiosa novela Stand On Zanzíbar. Ya sabéis, en la que su autor había predicho muchos aspectos de la sociedad actual, habiéndola escrito varias décadas atrás. Podéis leer dicha entrada AQUÍ.


 Lo de hoy, por su parte, mezcla este tipo de predicciones con un hecho histórico tal como el Hundimiento del Titanic. Interesante, ¿verdad? ¡Pues sigue leyendo!
En 1912, el 15 de abril, se hundió el transatlántico más famoso de la historia: el Titanic. Con sus casi 270 metros de eslora y sus 46 toneladas, fue tragado por el océano Atlántico tras chocar con un iceberg.

Nadie habría pensado que dicha embarcación (la mayor y más segura hasta el momento), no conseguiría arribar a su destino. Su propio nombre, "Titánico" (traducido al castellano), indicaba el poderío y el orgullo que el barco profesaba.

Pero aunque fuera considerado como insumergible, el mar pudo con él, dejando tras de sí una catástrofe con más de 1500 víctimas mortales.

Esto es lo que todos conocemos. Ya sea por amor a la historia, por curiosidad o porque simplemente hayamos visto la tan famosa película de James Cameron, a nadie le sorprende ya esta anécdota.

Lo impactante viene de la mano del escritor Morgan Andrew Robertson, quien publicó en 1898 en Nueva York una novela llamada "Futilidad" (también conocida como El naufragio del Titán). En ella narraba la historia de un navío que hundía en medio del océano.

Veamos las coincidencias con la historia del Titanic, teniendo en cuenta que "Futilidad" fue publicada catorce años antes de que ésta ocurriera.


- Uno de sus fallos de seguridad era la falta de suficientes botes salvavidas. Exactamente como en el Titanic.

- Mientras que el Titanic zarpó de Inglaterra y se dirigía a Nueva York, el barco de Robertson salía de esta última ciudad hacia tierras inglesas.

- Ambos navíos chocan con un iceberg. Por lo que se entiende leyendo la novela y atentiendo a los hechos de 1912, ambos accidentes tuvieron lugar a escasas millas náuticas.

- Tanto en la realidad como en la novela, los trágicos acontecimientos suceden en el mes de abril.

-  Los dos barcos contaban con tres hélices y dos mástiles.

- El Titanic viajaba a 23 nudos cuando impactó con el hielo flotante, mientras que su clon literario lo hizo a 25 nudos.

- Y mi preferida: El barco de la novela de Robertson se llamaba "El Titán".

Curioso... Y más curioso aún cuando os diga que Robertson afirmaba que tenía contacto un "ente sobrenatural" que le ayudaba a ver el futuro.

No seré yo quien diga que el escritor tenía poderes sobrenaturales, pero hay que admitir que este hombre, o bien tenía mucha imaginación y mucha suerte, o se las arregló para engañar al mundo entero de alguna manera desconocida, pero las fechas están ahí.

O, quién sabe, quizás dijera la verdad. 

Un saludo, 



EduPE.