La Mansión Winchester, la casa más inexplicable que existe.

Me encanta la historia de hoy. La verdad, no creo en las maldiciones ni en los fantasmas que vienen a tu casa a no dejarte dormir y a atormentarte, pero hay que admitir que lo que sufrió la señora Sarah Winchester da mucho que pensar.


Y aunque haya dicho que no me lo crea, hay gente por la que no me cambio, y ella es una.
Para los que no lo sepan, el señor William Wirt Winchester comercializó el primer rifle de repetición seguro y barato; el famoso Rifle Wichester. Supuso una revolución armamentística en el Siglo XIX, por lo que pronto, el entonces dueño de la empresa se hizo inmensamente rico.

Winchester Model 1873.

La cantidad de personas que perdieron la vida por este invento es inestimable, y cuando murió el señor Winchester, teniendo en cuenta que lo hizo sin descendencia, la mitad de su imperio recayó en manos de su mujer, Sarah Winchester. Y a la mitad de la Winchester Repeating Arms Company hay que añadir una fortuna en forma de dinero.

De la noche a la mañana, Sarah Wichester se vio con muchísimos millones de dólares en el banco, y con muchísimos millones de dólares entrando diariamente en sus bolsillos. Imaginad la cantidad de rifles que se venderían en plena Conquista del Oeste...


El punto de inflexión en la vida de Sarah llegó el día que decidió visitar a una médium. Creyéndose víctima de una maldición, decidió que solo esta mujer la podría ayudar. Supongo que la "bruja" quiso sacar tajada del asunto, y le dio la razón a la señora Winchester.

Le indicó que la familia Winchester era víctima de una maldición. Según ella, todas las víctimas del mortal rifle había decidido atormentarla hasta el final de los días. Muy peliculero todo. Pero no acaba ahí, sino que le ofreció (seguro que previo pago) una posible solución.

Sarah Winchester debía mudarse a la costa oeste, y allí construir una vivienda para alojar a los espíritus. Pero con una condición: bajo ningún concepto debía interrumpir la construcción de la casa. En caso contrario, los espíritus encontrarían en ella una morada y no se irían nunca, lo que acabaría con su vida.

La rica señora se tomó al pie de la letra la recomendación de la médium, y adquirió una propiedad a un granjero en California. Allí comenzó la contrucción de lo que, a día de hoy, es la Casa Encantada más inverosímil de todos los Estados Unidos.

Ni corta ni perezosa, contrató a constructores y, sin planos arquitecnónicos previos, empezó a construir una vivienda sin ningún sentido. Lo importante no era que quedara bien, sino que no acabara nunca su construcción.

Algunos rincones inexplicables.

Escaleras que no llevan a ningún sitio, pasillos sin puertas, ventanas en el techo, puertas que al abrirse no esconden habitaciones tras de sí... una locura. Ascensores, plantas vacías, barandillas en medio del suelo... No hay por donde cogerla.

Antes del terremoto de 1906.
Llegó a alcanzar las siete plantas, pero un terremoto en 1906 hizo que hubiera que derribar parte de las mismas, siendo el punto más alto en la actualidad la cuarta planta.
A la muerte de Sarah Winchester (1922), la casa quedó legada a su sobrina Marian Merriman Marriot, que sin pensárselo dos veces, se la quitó de encima en una subasta pública.
Se puede visitar a día de hoy, y supongo que más que asustar, tiene que desconcertar a los que la visiten. Incluso sacar alguna que otra risa nerviosa si te pierdes por alguno de esos "pasillos".


Espero que hayáis aprendido algo nuevo.



EduPE.