Las coincidencias entre El Diluvio Universal católico y el Mito sumerio del Diluvio.

Que diga que me gusta escribir posts sobre religión sobra a estas alturas. Me encantan las anécdotas históricas interesantes, y es una realidad que la creencia humana en seres superiores es un tema en el que abundan.



Hoy vamos a hacer una rápida comparativa entre dos religiones: la sumeria y la católica. Os animo a que la leáis, porque aviso de antemano que las siguientes líneas contienen altas dosis de curiosidad. Adelante.
Es una cuestión objetiva que una de las religiones más seguidas del mundo es la católica, sólo superada por el islam. En su libro sagrado, la Biblia, se hace mención a cómo Dios creó el mundo, determinando que tardó siete días, usando el último de estos para descansar. Siguiéndola o no, la mayoría de gente conoce estos detalles de la religión católica.

El pequeño fragmento de las Santas Escrituras que vamos a comentar es el del Diluvio Universal. En el libro del Génesis (el primero de la Biblia), se cuenta que Dios decidió acabar con todos los seres que poblaban el mundo porque se habían corrompido.



Génesis, capítulo 6, versículos 5-7: y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre en la tierra, y le pesó en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo, porque me arrepiento de haberlos hecho.


Después de esto, el Génesis indica que hubo un hombre que, por su pureza y bondad, se convirtió en el Elegido de Dios (Jehová), para salvar a todas las especies. Estamos hablando del archiconocido Noé. Le ordena que construya un arca, en la que meterá a su familia y a parejas de animales para que, cuando el Diluvio que pretende mandar sobre la Tierra se desate, logre sobrevivir y repoblarla cuando amaine.

Génesis, capítulo 6, versículos 8-9: Pero Noé halló la gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en su generación; con Dios caminó Noé.
Génesis, capítulo 6, versículos 14-16: Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.

Más adelante, le indica la cantidad de animales que debe meter en el navío según su especie, y Dios desata el Diluvio Universal, que duró cuarenta días y cuarenta noches, en el cual todos los seres vivientes que no estaban dentro del arca de Noé perecieron.  

Hasta aquí el Diluvio Universal del Antiguo Testamento católico. Apuesto a que muchos lo conocíais, pero no he escrito esta entrada para dejarla aquí, sino para relacionar esa historia con otro mito, en este caso de la religión sumeria.

Los sumerios están considerados la primera civilización conocida. Según los datos, vivieron cinco milenios antes de Cristo, por lo que nos estaríamos remontando a un mito de hace más de siete mil años. Esta civilización era politeísta, a diferencia del catolicismo, lo que significa que creían en múltiples divinidades, y no en un solo Dios. Partiendo de ahí, paso a explicaros el Mito Sumerio del Diluvio.  


Según unas tablillas encontradas en restos de la ciudad sumeria de Nippur, esta civilización hablaba de unos hechos curiosamente similares a los descritos en el Génesis. En ellas, se narra la historia de que los hombres habían cansado a los dioses (entre otras cosas porque eran muy rudiosos), por lo que éstos decidieron destruirlos, lanzando un diluvio impresionante sobre toda la Tierra.

El Dios Enki, que según la mitología sumeria fue la deidad que creó a los hombres, se apiadó de éstos, encargando a un hombre llamado Ziusudra que construyera un barco en el que debía introducirse con animales para salvarse del castigo divino que pretendían.

Algunas tablillas de Nippur.
En las tablillas, se describe cómo las aguas destrozaron todo, y cómo la embarcación, después de ser maltratada por el temporal, consigue no sucumbir, exactamente igual que en el mito católico. Al desembarcar, Ziusudra se convierte en rey, y los dioses hacen que los animales vuelvan a poblar la Tierra.

Cabe mencionar que este mismo mito del Diluvio Universal se repite en otras religiones antiguas, como en la acadia, en la que sólo cambian los nombres de los protagonistas con respecto a la sumeria, pasando por ejemplo Ziusudra a llamarse Atrahasis.


Me ha resultado muy interesante ver el posible origen de uno de los mitos más conocidos de la religión católica. Y digo origen porque el mito sumerio se remonta varios milenios antes que el católico. ¿Se estarían refiriendo a los mismos hechos, o los primeros católicos cogieron prestada esta historia para ilustrar sus enseñanzas de forma más impactante?  Quién sabe, pero las analogías son impresionantes. Muy curioso, sí señor.



¡Un saludo!