Las normas del pirata Bartholomew Roberts.

Es normal que si nos imaginamos un barco pirata, con su tripulación mugrienta y sedienta de sangre, con sus cicatrices y sus armas robadas, lo último que nos venga a la cabeza sea si eran ordenados o no.

Puede parecer una tontería, pero ¿sabías que los barcos piratas gozaban de una especie de regulación legal, unas normas de conducta a cumplir bajo castigo? Si te interesa, te invito a seguir leyendo.

Está bastante claro que cualquiera que se viera relacionado con piratas (pero me refiero a los piratas piratas, a los de la época dorada, no a los actuales), no le importaría lo más mínimo si tenían normas de conducta o no. De hecho, lo único que rondaría mi cabeza de verme en un corsario pirata sería que no me tiraran a los tiburones.

Pero como este no es el caso, me dispongo a presentaros la figura de Bartholomew Roberts, pirata de Gales, famoso por ser uno de los que más atracos llevó a cabo, unos cuatrocientos entre los siglos XVII y XVIII. Además, también fue conocido por no ser extremadamente sangriento, y perdonar bastantes vidas a los vencidos.

Si esta entrada sólo tratara de piratas, habría mencionado a Barbanegra, pero no así. Si os he presentado a Bartholomew Roberts, es porque ostenta algo que me hace pensar que es diferente: los artículos de Roberts.

Se trata de una lista de normas que reinaban en su barco, como si se tratara de un microestado. Su tripulación debía acatarlas, si no quería ser castigado (abandonado en una isla desierta, por ejemplo). En ellas, regula hasta el uso de las luces hasta el reparto de tesoros. Aquí los tenéis:

  • I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.
  • II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero sí en algún sitio donde se dé por sentado que encontrará adversidades.
  • III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.
  • IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta.
  • V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.
  • VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar disfrazada, sufrirá la muerte.
  • VII. En batalla, la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.
  • VIII. No se permiten las peleas a bordo, pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.
  • IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si, para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.
  • X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media, y el resto de los oficiales, una parte y un cuarto.
  • XI. Los músicos tendrán descanso el sábado pero no los otros seis días y noches, a no ser por concesión extraordinaria.


Aunque sólo hay once recogidos, se dice que es muy probable que hubiera más, pero una costumbre que tenían los piratas era la de arrojar al mar, en caso de ser capturados, todas las cosas que los pudiera inculpar de ser como tal.

Cabe decir que no éste no es el único Código de Conducta Pirata, pero sí el más conocido. Y bueno, sólo añadir que espero hayáis conocido algo nuevo.


Un saludo,



EduPE.

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